EDITO 13
¿Hablar francés para convertirse en legionario?
La lengua, primera arma de la integración en la Legión Extranjera
Por Louis Perez y Cid
Cuando un hombre cruza por primera vez el portal del Grupo de Reclutamiento de la Legión Extranjera (G.R.L.E.), a menudo llega con una mochila, un pasado... y una lengua que pocas personas a su alrededor comprenden. Nepalíes, polacos o incluso mongoles, en la Legión, las orígenes se cuentan por decenas.
Muy pronto, sin embargo, todos estos hombres deben aprender a entenderse, a vivir juntos y, sobre todo, a actuar juntos. En el terreno, en el combate como en la vida cotidiana del regimiento, una sola lengua se impone a todos, el francés.
En la Legión Extranjera, aprender francés no es solo una cuestión de integración. Es una necesidad para la cohesión, para la disciplina y para la eficacia operativa. Es incluso uno de los primeros desafíos que debe afrontar cualquier voluntario comprometido.
Cuando un hombre cruza por primera vez el portal del Grupo de Reclutamiento de la Legión Extranjera (G.R.L.E.), a menudo llega con una mochila, un pasado... y una lengua que pocas personas a su alrededor comprenden. Nepalíes, polacos o incluso mongoles, en la Legión, las orígenes se cuentan por decenas.
Muy pronto, sin embargo, todos estos hombres deben aprender a entenderse, a vivir juntos y, sobre todo, a actuar juntos. En el terreno, en el combate como en la vida cotidiana del regimiento, una sola lengua se impone a todos, el francés.
En la Legión Extranjera, aprender francés no es solo una cuestión de integración. Es una necesidad para la cohesión, para la disciplina y para la eficacia operativa. Es incluso uno de los primeros desafíos que debe afrontar cualquier voluntario comprometido.
Una prioridad para un ejército de 144 nacionalidades
La Legión Extranjera está compuesta exclusivamente por extranjeros. Hoy en día, no menos de 144 nacionalidades están representadas en sus filas. Una gran parte de los reclutas llega sin hablar francés, lo que inevitablemente crea dificultades de comunicación desde la selección, y sobre todo durante la instrucción inicial de los voluntarios (E.V.).
Sin embargo, los cuadros suboficiales de la Legión provienen de este reclutamiento. Y todos saben que el cuerpo de suboficiales constituye la estructura indispensable de un regimiento.
La integración de los legionarios no francófonos, su progresión en la jerarquía y, más tarde, su integración en la comunidad nacional pasan necesariamente por el dominio del idioma francés.
Por eso, la enseñanza del francés en la Legión Extranjera siempre se ha considerado esencial.
Sin embargo, los cuadros suboficiales de la Legión provienen de este reclutamiento. Y todos saben que el cuerpo de suboficiales constituye la estructura indispensable de un regimiento.
La integración de los legionarios no francófonos, su progresión en la jerarquía y, más tarde, su integración en la comunidad nacional pasan necesariamente por el dominio del idioma francés.
Por eso, la enseñanza del francés en la Legión Extranjera siempre se ha considerado esencial.
En los orígenes, el nacimiento del « amalgama »
En sus inicios, los batallones de la Legión estaban organizados por nacionalidades o por grupos lingüísticos. Esta organización resultó rápidamente problemática, favorecía las rivalidades y las tensiones entre comunidades.
En 1835, por razones políticas, Francia cedió la Legión Extranjera a España. Este episodio provocó varias deserciones y desestabilizó algunas unidades. Ante esta situación, el jefe de cuerpo de la época, el coronel Bernelle, tomó una decisión importante, antes incluso de la llegada a España, ordenó la mezcla de nacionalidades en todos los batallones y todas las compañías.
También impuso el francés como lengua única de mando y servicio.
Esta reforma fue llamada «el amalgama».
La experiencia demostró rápidamente que esta organización favorecía la integración, reforzaba la cohesión y desarrollaba el espíritu de cuerpo. Desde entonces, este principio ha permanecido como uno de los fundamentos de la Legión Extranjera.
En 1835, por razones políticas, Francia cedió la Legión Extranjera a España. Este episodio provocó varias deserciones y desestabilizó algunas unidades. Ante esta situación, el jefe de cuerpo de la época, el coronel Bernelle, tomó una decisión importante, antes incluso de la llegada a España, ordenó la mezcla de nacionalidades en todos los batallones y todas las compañías.
También impuso el francés como lengua única de mando y servicio.
Esta reforma fue llamada «el amalgama».
La experiencia demostró rápidamente que esta organización favorecía la integración, reforzaba la cohesión y desarrollaba el espíritu de cuerpo. Desde entonces, este principio ha permanecido como uno de los fundamentos de la Legión Extranjera.
Del aprendizaje empírico a un verdadero método
Durante mucho tiempo, los legionarios aprendieron francés de manera empírica, en contacto con sus compañeros y sus superiores. Esta situación duró hasta 1954.
Posteriormente, la enseñanza del francés fue asegurada por los cuadros durante el período de instrucción. En cuatro meses, el voluntario debía adquirir un vocabulario de aproximadamente 500 palabras, un lenguaje mínimo a menudo llamado «francés de supervivencia».
Una evolución importante tuvo lugar en 1976 con la creación del Regimiento de instrucción de la Legión extranjera (R.I.L.E.) en Castelnaudary, que hoy en día se ha convertido en el 4º Regimiento extranjero (4º RE). Esta estructura permitió implementar un método pedagógico estructurado, llamado método «Képis blancs», con el apoyo de docentes civiles.
Posteriormente, la enseñanza del francés fue asegurada por los cuadros durante el período de instrucción. En cuatro meses, el voluntario debía adquirir un vocabulario de aproximadamente 500 palabras, un lenguaje mínimo a menudo llamado «francés de supervivencia».
Una evolución importante tuvo lugar en 1976 con la creación del Regimiento de instrucción de la Legión extranjera (R.I.L.E.) en Castelnaudary, que hoy en día se ha convertido en el 4º Regimiento extranjero (4º RE). Esta estructura permitió implementar un método pedagógico estructurado, llamado método «Képis blancs», con el apoyo de docentes civiles.
Una necesidad operativa
Hoy en día, los equipos militares son cada vez más sofisticados y las formaciones técnicas cada vez más exigentes.
En este contexto, el dominio del francés se ha convertido en un componente esencial de la capacidad operativa de las unidades. También es indispensable para formar a los cuadros y especialistas que la Legión necesita para seguir siendo una de las unidades de élite del ejército de Tierra.
El aprendizaje del francés ya no es solo una cuestión de integración, ahora se trata de una necesidad operativa.
En este contexto, el dominio del francés se ha convertido en un componente esencial de la capacidad operativa de las unidades. También es indispensable para formar a los cuadros y especialistas que la Legión necesita para seguir siendo una de las unidades de élite del ejército de Tierra.
El aprendizaje del francés ya no es solo una cuestión de integración, ahora se trata de una necesidad operativa.
Un aprendizaje permanente
En la Legión Extranjera, la enseñanza del francés no se detiene al finalizar la instrucción inicial.
Comienza en el 4º R.E. y continúa a lo largo de toda la carrera del legionario, en todos los regimientos, en la metrópoli como en ultramar, incluyendo a los cuadros.
Una directiva de 2005 del Comando de la Legión Extranjera (COMLE) establece las modalidades. Se ha establecido una verdadera «cadena de enseñanza del francés» en toda la Legión. Todos los niveles del mando participan, es asunto de todos.
Los materiales pedagógicos, cursos, ejercicios y pruebas, son idénticos para todos los legionarios hasta alcanzar el nivel 4.
Comienza en el 4º R.E. y continúa a lo largo de toda la carrera del legionario, en todos los regimientos, en la metrópoli como en ultramar, incluyendo a los cuadros.
Una directiva de 2005 del Comando de la Legión Extranjera (COMLE) establece las modalidades. Se ha establecido una verdadera «cadena de enseñanza del francés» en toda la Legión. Todos los niveles del mando participan, es asunto de todos.
Los materiales pedagógicos, cursos, ejercicios y pruebas, son idénticos para todos los legionarios hasta alcanzar el nivel 4.
Los niveles de dominio del francés
Nivel 1
El legionario no habla francés o solo unas pocas palabras.
Nivel 2
Dispone de un vocabulario de aproximadamente 500 palabras, que incluye alrededor de 250 palabras de vocabulario militar y 250 palabras de vocabulario civil. Comprende las instrucciones y se expresa con estructuras simples.
Este nivel es el que debe alcanzarse al final de la instrucción inicial, después de cuatro meses.
Nivel 3
El legionario posee un vocabulario que cubre lo esencial de la vida cotidiana, así como el vocabulario militar corriente. Sabe construir frases completas y se expresa con un ritmo claro y comprensible.
Nivel 4
Posee un vocabulario preciso y variado, se expresa con soltura y puede utilizar frases complejas. También es capaz de redactar un informe en francés.
El legionario no habla francés o solo unas pocas palabras.
Nivel 2
Dispone de un vocabulario de aproximadamente 500 palabras, que incluye alrededor de 250 palabras de vocabulario militar y 250 palabras de vocabulario civil. Comprende las instrucciones y se expresa con estructuras simples.
Este nivel es el que debe alcanzarse al final de la instrucción inicial, después de cuatro meses.
Nivel 3
El legionario posee un vocabulario que cubre lo esencial de la vida cotidiana, así como el vocabulario militar corriente. Sabe construir frases completas y se expresa con un ritmo claro y comprensible.
Nivel 4
Posee un vocabulario preciso y variado, se expresa con soltura y puede utilizar frases complejas. También es capaz de redactar un informe en francés.
Evaluación y seguimiento
Cada nivel da lugar a pruebas de evaluación.
Estas pruebas se organizan según un calendario fijado por el COMLE, o a iniciativa de los responsables de la enseñanza del francés, especialmente durante la inscripción en ciertos cursos.
A cada tipo de formación militar corresponde un nivel de dominio del francés exigido.
El progreso lingüístico de los legionarios también se observa en la vida cotidiana del regimiento, informes, inspecciones, revisiones, salidas y regresos de cursos o actividades de servicio.
Los resultados se consignan en el expediente individual de campaña e instrucción de cada legionario.
Estas pruebas se organizan según un calendario fijado por el COMLE, o a iniciativa de los responsables de la enseñanza del francés, especialmente durante la inscripción en ciertos cursos.
A cada tipo de formación militar corresponde un nivel de dominio del francés exigido.
El progreso lingüístico de los legionarios también se observa en la vida cotidiana del regimiento, informes, inspecciones, revisiones, salidas y regresos de cursos o actividades de servicio.
Los resultados se consignan en el expediente individual de campaña e instrucción de cada legionario.
¿Un modelo de integración?
El sistema implementado por la Legión Extranjera constituye, en muchos aspectos, un modelo de integración lingüística.
En este ámbito, algunas instituciones civiles encargadas de la integración de los extranjeros en Francia podrían sin duda inspirarse en la rigurosidad y la eficacia del modelo de la Legión Extranjera.
En este ámbito, algunas instituciones civiles encargadas de la integración de los extranjeros en Francia podrían sin duda inspirarse en la rigurosidad y la eficacia del modelo de la Legión Extranjera.